jueves, 13 de diciembre de 2018

Jules Breton - Les alouettes


LES ALOUETTES                                                                LAS ALONDRAS
Del libro “Les champs et la mer”

Dans l'effluve azuré qui revêt de mystère                       Entre las volutas azuladas que revisten de misterio
La nudité des champs où la faux a passé,                       la desnudez de los campos por los que la guadaña ha pasado,
Sur un point du terroir nouvellement hersé,                 sobre una pendiente de terreno recientemente escalonado,
Un éclat lumineux, un astre solitaire,                             un luminoso destello, un astro solitario
Qu'on croit tombé du ciel et qui palpite à terre,           que se diría caído del cielo y palpitando en la tierra,
Jette de gais rayons dont l'air est traversé.                    emite alegres rayos que atraviesan la atmósfera.

Tournoyant alentour, un essaim d'alouettes                 Girando alrededor, una bandada de alondras
Se berce dans son vol doucement ondulé,                     se arrulla en su vuelo dulcemente flexuoso,
Car le rayon toujours fascine l'être ailé;                         porque la luz siempre fascina a los seres alados.
L'étincelle des flots appelle les mouettes,                      El brillo de las olas atrae a las gaviotas,
Aux flammes de l'art pur s'exaltent les poètes,             las llamas del arte puro exaltan a los poetas,
Et près du flambeau git le papillon brûlé.                      y junto a la hoguera yace la mariposa chamuscada.

L'alouette n'a pas la raison qui protege                         La alondra carece del raciocinio protector:
Et ne soupçonnant pas le perfide appareil,                  sin adivinar la pérfida suplantación,
Croyant naïvement a cet astre vermeil,                         creyendo ingenuamente en ese astro colorado,
Elle chante, et, ravie, elle fond sur le piège;                 canta y, encantada, cae en la trampa.
Et l'on voit triompher l'oiseleur sacrilège                     Y al final se asiste al triunfo del sacrílego cazador
Qui pour tromper l'oiseau s'est servi du soleil.            que, para engañar al pájaro, se ha valido del sol.


Jules Breton - Les ruines


LES RUINES                                                                                   LAS RUINAS
Del libro “Les champs et la mer”

Les vieillards, quand près d'eux, semaine par semaine,        A los ancianos, después de que el tiempo haya devastado por completo
Le temps a dévasté, tour à tour, fleurs et fruits,                      a su alrededor, semana tras semana, flores y frutos;
Les vieillards ont, ainsi que la cité romaine,                            a los ancianos sólo les queda en el corazón, como a la ciudad
Au coeur un forum mort plein de temples détruits;               romana sólo un foro inerte repleto de templos destruidos.

Silencieux désert où leur âme promène                                    Desierto silencioso donde sus almas pasean
Son long ennui stérile, où l'ortie et le buis,                               su tedio prolongado y estéril; donde la ortiga y el boj
Et l'herbe solitaire, en l'antique domaine,                                y las malas hierbas, en el hogar antiguo
Ont étouffé l'orgueil des fastes et des bruits;                           han acallado el orgullo de los fastos y el estruendo;

Où des frontons muets la légende effacée                                donde la inscripción borrada de los mudos frontones,
Sous la rouille des ans dérobe sa pensée.                                 tras años de oxidación, pierde su significado.
Plus de chants, les oiseaux aiment les floraisons.                  Aparte de los cantos, los pájaros aman las flores.

Plus de prisme charmeur irisant les bruines;                         Además de los encantadores prismas que irisa la llovizna,
Mais de graves soleils, de vastes horizons,                              los graves soles y los vastos horizontes
Éclairant la beauté dernière des ruines.                                   iluminan la belleza postrera de las ruinas.


martes, 4 de diciembre de 2018

Léon Cladel - Effet d'arpéges


EFFET D’ARPÉGES                                                       EFECTO ARPEGIADO
De la antología “Le Parnasse contemporain III”

Comment cela se fit!… Eh! mon Dieu, par hasard!         ¡Que cómo ocurrió! ¡Anda, pues por casualidad!
En juin, l’autre été, vers minuit, j’allai chez elle,              En junio del verano pasado, hacia medianoche, fui a su casa.
Assise au clavecin, elle lisait Mozart;                              Sentada frente al clavecín, interpretaba a Mozart.
En entrant, je lui dis: «Bonsoir, mademoiselle!…»          Le dije al entrar: “¡Buenas noches, señorita!”

Elle était tout en blanc ainsi qu’une donzelle,                  Estaba vestida toda de blanco, igual que una doncella.
Ses cheveux, rejetés en arrière et sans art,                     Sus cabellos, recogidos hacia atrás con descuido,
Arrosaient son peignoir ample de filoselle                        se desparramaban sobre su gran bata de seda
Griffé d’une émeraude en forme de lézard.                      desde una pinza de esmeralda con forma de lagarto.

«Aimez-vous ce morceau? —Chère musicienne,             “¿Os gusta esta pieza? Mi querida intérprete,
Votre main au clavier erre amoureusement                      vuestra mano se desplaza con amor por el piano
Et vous avez l’aspect d’une magicienne.»                        y tenéis todas las trazas de una hechicera.”

Peut-être évoquait-elle une image ancienne,                   ¡Quizá me hizo evocar una imagen del pasado,
Je ne sais! Elle vint à moi d’un pas charmant,                  no lo sé! Se acercó a mí dando pasos encantadores,
Ferma les yeux et mit ma bouche sur la sienne.               cerró los ojos y atrajo mi boca hacia la suya.


El discípulo de Baudelaire


Léon Cladel (1835-1892) era de origen humilde: su padre, guarnicionero, y su madre, hija de campesinos, pudieron enviarle a estudiar Derecho, pero renunció a su carrera universitaria para marchar a París como muchos otros jóvenes deseosos de labrarse una carrera literaria. En la capital, con apenas veinte años, trabó enseguida amistad con Baudelaire, quien le doblaba en edad: el maestro le recibió en numerosas ocasiones en su casa y accedió a prologarle su primera novela. Cladel dejó escritos muchos recuerdos acerca de su relación con Baudelaire, y existe un amplio estudio en otro blog acerca de este asunto. En agradecimiento, Cladel le dedicó su primera colección de poemas. Aunque Baudelaire murió pocos años después de haberse conocido, y no veremos al “huérfano literario” de Cladel formar parte de “Le Parnasse contemporain” hasta la segunda y tercera entregas, lo cierto es que el enfoque de su narrativa, dedicada a reproducir los ambientes, las costumbres y la idiosincrasia del pueblo llano de su región natal, Quercy, en el sur de Francia, le hicieron cobrar fama enseguida, hasta el punto de que pudo abandonar París para regresar a su tierra en busca de inspiración, sin que esto mermara sus relaciones editoriales. En 1871, sin embargo, tenemos de nuevo a Cladel en la capital, casándose con una joven artista judía que le dio cinco hijos (todos los cuales recibieron una educación laica, y entre los que luego hubo escritores, pintores, escultores, etc.); y participando activamente en la Comuna, al igual que Verlaine, lo que le valió una larga reclusión en la cárcel tras la victoria de los conservadores (por no decir que a punto estuvo de ser fusilado por traición a la patria). Sus novelas posteriores profundizan en esa época, retratando a los personajes y a los ideales de esa tentativa revolucionaria fallida, por lo que la censura siempre planeó sobre éstas. 



Hoy se considera a Cladel, fundamentalmente, como novelista de estilo naturalista, seguidor de Zola, mientras que su poesía sólo apareció, por lo general, de forma fragmentaria en revistas literarias, y no se recopiló hasta después de su muerte. Resulta curioso que no existan en lengua española traducciones de tales obras, ni de las novelas (a pesar del enorme interés que podrían despertar entre una parte considerable del público lector) ni de las poesías. Por nuestra parte, trataremos de subsanar, dentro de nuestras posibilidades, esta última laguna en el blog.