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jueves, 18 de mayo de 2017

Auguste Lacaussade - La nuit



LA NUIT                                                                                       LA NOCHE

(Parte del ciclo de poemas “Le Bengali”, 
del libro “Poèmes et paysages”)


Nuit bienfaisante, ô Nuit! mère des molles trêves,             Noche bienhechora, ¡oh, noche!, madre de suaves treguas,
Sur ces fronts épuisés de peine et de labeurs                       sobre estas frentes extenuadas por las penas y faenas
Verse, avec le sommeil, les brises et les rêves,                     derrama, con el adormecimiento, las brisas y los sueños,
Verse l'oubli sacré des terrestres douleurs!                          ¡derrama el sagrado olvido de los dolores terrestres!


Et tout dort, et partout l'ombre épaissit ses voiles.             Y todo duerme, y por doquier extiende sus velos la sombra.
Seule, aux feux dont le ciel emplit ses bleus déserts,          Entre el fuego con el que llena el cielo sus desiertos azules,
La blanche Rêverie, amante des étoiles,                                el blanco ensueño, amante de las estrellas,
Seule médite et veille, assise au bord des mers.                   medita y vigila en soledad a la orilla de los mares.


De la plage, en mourant, l'onde argente les sables.             Las olas platean las arenas de la playa donde van a morir.
Au large, balancés au lent roulis des eaux,                            Con holgura, balanceándose al lento rodar de las aguas,
Les navires du port, ondulant sur leurs câbles,                    los navíos del puerto, oscilando en torno a sus amarras,
Se bercent endormis comme des grands oiseaux.                son acunados y se adormecen como las grandes aves.


Dans le vide étoilé la montagne aux trois cimes                   En el vacío estelar la montaña de tres cumbres
Plonge, sombres et fiers, ses cônes sourcilleux,                    sumerge, sombríos y orgullosos, sus conos altivos,
Et, coupant l'horizon de ses lignes sublimes,                        y recortando el horizonte con sus líneas sublimes,
Montre son noir profil sur le fond bleu des cieux.               muestra su negra silueta sobre el fondo azul de los cielos.





Adjunto aquí el enlace a la hermosísima versión para voz y piano que compuso un compositor poco conocido hoy en día, Gabriel Dupont.





  

lunes, 15 de mayo de 2017

Auguste Lacaussade - El amor encadenado por las musas



L'AMOUR ENCHAÎNÉ PAR LES MUSES     EL AMOR ENCADENADO POR LAS MUSAS

Del libro "Les épaves" (Poema XXXI del ciclo “Las anacreónticas”)


Éros, le Dieu fertile en ruses,                            Eros, el dios prolífico en artimañas,
Surpris un matin par les Muses,                      sorprendido una mañana por las Musas
Et de chaînes de fleurs lié,                                 y encadenado con guirnaldas de flores,
A la Beauté fut confié.                                         le fue confiado a la Belleza.
Et maintenant Cypris, sa mère,                        Y mientras, Cipris, su madre,
La blonde Déesse aux seins blancs,                 la rubia diosa de blancos senos,
Apporte de riches présents                                entrega ricos presentes
Et demande qu'on le libère.                               y solicita que se le libere.
Mais c'est en vain que, racheté,                        Pero sería inútil que, arrepentido,
On lui rendrait la liberté;                                   se le devolviera la libertad,
Il s'est fait à son doux servage                          pues se ha habituado a su dulce servidumbre:
Le Dieu captif de la Beauté                                el dios cautivo de la Belleza
Préfère à tout son esclavage.                             antes que cualquier cosa prefiere su esclavitud.


lunes, 1 de mayo de 2017

Los parnasianos románticos

En el numerosísimo grupo de poetas que aparecieron en la primera antología de "Le Parnasse contemporain", se encontraron ciertos escritores de larga trayectoria que, por así decirlo, insertaron en ella sus particulares "cantos de cisne". El grueso de su producción presenta la marca inconfundible del Romanticismo. Pero, del mismo modo que la mayoría de los grandes poetas simbolistas fueron en sus inicios grandes cultivadores del parnasianismo, algunos románticos también exploraron esta vía en el tramo final de su vida creativa.

Quizá la gran ausencia en las antologías del Parnaso sea la del no menos grande Víctor Hugo. Es sabido que su poemario "Les orientales" de 1829, pura literatura exótica y evasiva, bastante alejada de los postulados románticos en boga, sirvió de inspiración a los primeros parnasianos; así como la pública admiración que siempre manifestó hacia las obras de Gautier, Banville o Glatigny, entre otros. Pero quizás esa abstención sensata tuvo como feliz consecuencia que hoy nos permitamos el lujo de diferenciar entre romanticismo y parnasianismo como tendencias literarias sucesivas (pues algunos críticos hubieran podido basarse en esa hipotética participación para negar el parnasianismo, y concebirlo sólo como una faceta más del romanticismo).

En la antología sí que participaron, sin embargo, varios personajes cercanos a Victor Hugo: los hermanos Deschamps (Émile, que se hacía llamar "le jeune moraliste", un seudónimo muy poco parnasiano; y Antony, muy cercano al compositor Berlioz). También Auguste Vacquerie, un escritor de tendencias revolucionarias, admirador declarado de los combatientes de 1848 y 1871, y cuyo hermano se casó con una de las hijas de Hugo. O incluso Auguste de Châtillon, cuya ocupación principal fue la pintura, y que hoy es conocido por haber pintado los retratos de los principales románticos de la época.

Asimismo, Charles Coran, descendiente de una familia de marinos bretones y amigo del romántico Auguste Brizeux, a pesar de ser poco conocido en su tiempo, posee una terna de libros bastante interesante. De temática galante y refinada, en ellos puede hacerse una tentativa de rastrear los nexos entre el estilo frívolo y desenfadado de los parnasianos barrocos y el lirismo dieciochesco de Théodore de Banville. Sus sonetos son buenos. El parnasianismo le vendría como un guante a toda su producción anterior, aunque debe de tratarse de algo casual: no queda muy clara (quizá por la falta de investigaciones) su influencia en la nueva escuela... que no debió de ser muy grande, a juzgar por el puesto secundario que ocuparon sus rimas en las antologías de 1866 y 1869-71.

Finalmente, otro romántico significativo que participó en el Parnaso fue Auguste Lacaussade, nacido en la isla Reunión tan sólo tres años antes que Leconte de Lisle (por lo que ambos se conocían de la infancia, y mantuvieron inalterada su amistad durante toda la vida). Uno de sus abuelos había sido un esclavo negro, por lo que su apariencia mestiza le supuso no pocos inconvenientes en la Francia del siglo XIX (como al gran Alexandre Dumas, también descendiente de esclavos caribeños). Sin embargo, sus poemas fueron muy valorados, y en verdad sus rimas no han recibido aún la atención que merecen por su profundidad y sencillez. ¡Pero Apolo siempre dirige la atención de los suyos sobre los suyos, y en este blog se ofrecerá una digna aunque modesta representación!