viernes, 19 de enero de 2018

Anatole France - Les noces corinthiennes



PRÉFACE A “LES NOCES CORINTHIENNES”

Hellas, ô jeune fille, ô joueuse de lyre!                                  ¡Oh, Hélade, muchacha tañedora de lira!
Toi dont la bouche aimait les baisers et le miel,                  Tú, cuya boca amaba los besos y la miel,
Ingénieuse enfant qui mélais ton sourire                             niña ingeniosa que mezclabas tu sonrisa
Aux sourires légers de la mer et du ciel.                                con las divinas sonrisas del mar y del cielo.

Tous tes jours s'écoulaient en des heures égales,                Todos tus días transcurrían en horas idénticas
Et, quand la grande Nuit argentait les chemins,                 y cuando la inmensa noche plateaba las sendas
Tu meditais, heureuse, au bruit clair des cigales,               meditabas, dichosa con el sonido de las cigarras,
Les heures, les saisons et les travaux humains.                  sobre las horas, las estaciones y los trabajos humanos.

O fille de la mer, assise aux plages blondes!                       ¡Oh, chica del mar, sentada en las rubias playas!
Ton sein a contenu la belle volupté,                                      Tu seno ha contenido la hermosa voluptuosidad,
Et la sainte harmonie a de ses grandes ondes                     y la santa armonía con sus grandes olas
Empli ton chant d'amour abondamment jeté.                    ha llenado tu canto amoroso que brotaba en abundancia.

Moi, cet enfant latin qui te trouva si belle                           Yo, este niño latino que tan bella te encontró
Et qui nourrit ses yeux de tes contours divins,                   y que nutrió su mirada con tus divinos perfiles,
J'ai, pour te peindre encore en un tableau fidèle,              para poder plasmarte aún en un lienzo fidedigno
Accompli des labeurs qui ne seront pas vains.                   he cumplido con tareas que no resultarán inútiles.

D'autres ont exprimé ton enfance tranquille,                     Otros han exprimido tu tranquila infancia,
Lorsque de la fontaine où respiraient tes Dieux                mientras regresabas de la fuente donde tus dioses
Tu revenais, portant au front l'urne d'argile.                     respiraban, llevando sobre la frente el cántaro de arcilla.
Tant de paix convient mal à mon coeur anxieux.              Tanta calma no se aviene con mi corazón ansioso.

Moi, j’ai mis sur ton sein de pâles violettes,                       Yo he puesto en tu pecho pálidas violetas,
Et je t'ai peinte, Hellas, alors qu'un Dieu jaloux,              Hélade, y te he pintado mientras un dios celoso,
Arrachant de ton front les saintes bandelettes,                 arrancando de tu frente las sagradas diademas,
Sur le parvis rompu brisa tes blancs genoux.                     sobre el altar roto lastimaba tus blancas rodillas.

Dans le monde assombri s'effaça ton sourire;                   En un mundo ensombrecido se borró tu sonrisa;
La grâce et la beauté périrent avec toi;                                la gracia y la belleza perecieron contigo;
Nul au rocher désert ne recueillit ta lyre,                           ni el desierto rocoso cobijó tu lira,
Et la terre roula dans un obscur effroi.                               y la tierra rodó con un oscuro estremecimiento.

Et je t'ai célébrée, ô fille des Charites!                                 ¡Y yo te he festejado, oh muchacha de las Gracias!
Belle et pleine d'amour en tes derniers moments,            Hermosa y henchida de amor en tus últimos momentos,
Pour que ceux qui liront ces paroles écrites                       para que quienes lean estas palabras escritas
En aiment mieux la vie et soient doux aux amants.          estimen más la vida y sean benignos con los que aman.




He elegido estas rimas del prefacio a una obra poco conocida de Anatole France, concretamente un poema dramático titulado "Las noches corintias", porque a pesar de no hallarse entre lo mejor de su producción, sí que refleja de manera bastante clara su particular credo estético. Es curioso que en esta declaración de intenciones se pueda descubrir el germen de una de sus novelas más famosas, "Thais", que fue objeto de una adaptación operística (todavía figurando en el repertorio contemporáneo) por el compositor Jules Massenet.  

martes, 16 de enero de 2018

El Parnaso tuvo dos premios Nobel

Comienza el nuevo año del blog con una figura señera de la literatura gala. He creído justo iniciar el repaso a los poetas que publicaron en la segunda edición de Le Parnasse contemporain (1871) por el 2º premio Nobel que editó en estos selectos recopilatorios de poesía sus primeras obras: Anatole France (1844-1924). El 1º premio Nobel, recordemos, había sido Sully Prudhomme, quien había aparecido en la primera edición de 1866, y a quien ya mencionamos someramente en su día.




A pesar de ser recordado, principalmente, como novelista y crítico literario, Anatole France no vio publicadas sus primeras novelas hasta frisar los cuarenta años. Por el contrario, durante su juventud, todo hacía presagiar que llegaría a convertirse en uno de los más laureados poetas de Francia. De la mano de su maestro Leconte de Lisle, a partir de 1867 (es decir, con veintitrés años) asistimos a su integración en los círculos parnasianos, datándose en esa fecha sus primeras rimas, de corte épico: "Las legiones de Varo". Es por ello que no pudo formar parte, casi por los pelos, de la primera antología de Le Parnasse contemporain; no obstante, en la segunda y la tercera lo hizo con dos y un poemas, respectivamente, todos ellos de muy larga factura. La incorporación del autor al grupo de los parnasianos, sin embargo, no fue tan vocacional como circunstancial, dados sus antecedentes. 

Anatole "France" -nacido Thibault, pero llamado así por el diminutivo de su nombre de pila y el de sus antecesores, François, no teniendo nada que ver con el nombre de su país-era hijo de un librero parisino de ideología republicana que, a orillas del Sena, regentaba un establecimiento especializado en la comercialización de toda clase de literatura referente a la etapa revolucionaria (1789 en adelante), lo que supuso que todo aquél que estuviera interesado en dicho período histórico frecuentara su librería. Entre ellos, por supuesto, se contaban los simpatizantes del naciente socialismo y escritores marcadamente laicistas como los hermanos Goncourt. El pequeño Anatole pasó su infancia rodeado de montañas de libros y de charlas políticas e intelectuales, lo cual marcaría sus futuras aportaciones a la cultura y su filiación ideológica.

Así pues, no es de extrañar que en su historial se encuentre la fundación de la "Liga de los Derechos del Hombre", la invención del término "xenofobia", la divulgación internacional a modo de denuncia del genocidio armenio, o la valiente crítica de las injusticias del Tratado de Versalles en el trato a los países derrotados en la Gran Guerra (esto último, valiéndole una cascada de insultos y amenazas de muerte entre los sectores más patrióticos de la sociedad francesa, por entonces los más influyentes y masivos). Tampoco es de extrañar, dada la fina ironía con que abordó los prejuicios de sus coetáneos desde una perspectiva crítica inteligente, que tras la concesión del Nobel en 1921, justo al año siguiente la Iglesia Católica condenara el conjunto de su obra y la incorporara a su índice de libros prohibidos (junto a tantos otros "razonadores" indeseados). Es por esto que la divulgación de la obra de Anatole France no ha sido precisamente favorecida tras su muerte, aunque también parte de responsabilidad ha tenido la denostación de la misma por los movimientos vanguardistas que se impusieron en su propio país (contando a escritores tan conocidos como Louis Aragon o André Gide).


Para concluir, sólo cabe agregar a lo ya comentado que France fue también un gran coleccionista de antigüedades: su fama y su éxito literario le hicieron ocupar puestos relevantes en el "stablishment" cultural francés, y percibió grandes emolumentos que invertía a discreción en la compra de esculturas griegas antiguas, medallones romanos, tallas medievales de imaginería cristiana, e infinidad de incunables renacentistas. Poseyó ediciones "princeps" de las obras de Rabelais, Molière o Voltaire.

En suma, el candidato perfecto para toda suerte de reconocimientos públicos: amante del arte y activista comprometido. ¿A alguien así no habría de mostrarle Apolo su favor?

 

jueves, 28 de diciembre de 2017

José María de Heredia - Antoine et Cléopâtre

ANTOINE ET CLEOPATRE                                                      ANTONIO Y CLEOPATRA
Del libro "Les trophées" 

Tous deux ils regardaient, de la haute terrasse,                    Ambos contemplaban desde la alta terraza
L’Égypte s’endormir sous un ciel étouffant                            a Egipto adormeciéndose bajo un cielo sofocante,
Et le Fleuve, à travers le Delta noir qu’il fend,                       y al Río haciendo deslizarse hacia Sais o Bubastis[1],
Vers Bubaste ou Saïs rouler son onde grasse.                        a través del Delta negro que rotura, su magra corriente.

Et le Romain sentait sous la lourde cuirasse,                         Y el Romano sentía bajo la pesada coraza
Soldat captif berçant le sommeil d’un enfant,                        -soldado cautivo acunando el sueño de un niño-
Ployer et défaillir sur son cœur triumphant                            curvarse y desfallecer sobre su corazón triunfante
Le corps voluptueux que son étreinte embrasse.                   el cuerpo voluptuoso que rodea con su abrazo.

Tournant sa tête pâle entre ses cheveux bruns                       Girando la pálida cabeza entre sus oscuros cabellos
Vers celui qu’enivraient d’invincibles parfums,                      hacia aquél al que embriagaba de invencibles perfumes,
Elle tendit sa bouche et ses prunelles claires;                         ella ofreció su boca y sus claras pupilas;

Et sur elle courbé, l’ardent Imperator                                      e inclinado sobre ella, el fogoso Emperador
Vit dans ses larges yeux étoilés de points d’or                        vio en sus ojos, constelados de partículas de oro,
Toute une mer immense où fuyaient des galères.                  un mar inmenso por el que huían las galeras[2].




[1] Dos ciudades ribereñas del Nilo, próximas a su desembocadura en el Delta.


[2] La imagen de las galeras huyendo anticipa la derrota naval de Actium, en la que el propio Marco Antonio ordenó abandonar el combate a su nave, e ir en pos de la de Cleopatra, que huía.


lunes, 25 de diciembre de 2017

José María de Heredia - La source

LA SOURCE                                                                               LA FUENTE
Del libro "Les trophées" 

L’autel gît sous la ronce et l’herbe enseveli;                        El altar yace sepultado bajo zarzas y yerbajos;
Et la source sans nom qui goutte à goutte tombe               y la fuente sin nombre que se filtra gota a gota
D’un son plaintif emplit la solitaire combe.                         llena la solitaria cañada con su llanto.
C’est la Nymphe qui pleure un éternel oubli.                      Es la Ninfa que lamenta su olvido eterno.

L’inutile miroir que ne ride aucun pli                                   El inútil espejo que no riza pliegue alguno
À peine est effleuré par un vol de colombe                          apenas es rozado por el vuelo de una paloma;
Et la lune, parfois, qui du ciel noir surplombe,                   y, sólo a veces, la luna, que en el cielo negro
Seule, y reflète encore un visage pâli.                                    descolla, aún refleja en ella su pálido rostro.

De loin en loin, un pâtre errant s’y désaltère.                      De tarde en tarde, un pastor errante se refresca;
Il boit, et sur la dalle antique du chemin                              bebe, y sobre el antiguo empedrado de la calzada
Verse un peu d’eau resté dans le creux de sa main.           vierte lo que ha quedado en el hueco de su mano.

Il a fait, malgré lui, le geste héréditaire,                               A su pesar, ha replicado el gesto hereditario,
Et ses yeux n’ont pas vu sur le cippe romain                       aunque sus ojos no hayan visto, sobre la columna romana
Le vase libatoire auprès de la patère.                                    y junto a la pátera, el recipiente de las libaciones.