lunes, 22 de agosto de 2016

Léon Valade - L'ètang



L’ÉTANG                                                                              EL ESTANQUE
Del libro "À mi-côte"

Comme un miroir troublé par une chaude haleine,    Como un espejo empañado por una cálida vaharada,

L'étang clair a pâli dans la brume du soir:                    el estanque transparente palidece con la bruma vespertina

Et, pas une lueur ne tombant du ciel noir,                    y, sin ningún destello proyectándose desde el cielo negro,

Au creux de la vallée on le distingue à peine.               en el fondo del valle apenas se lo distingue.


Une vague vapeur en monte. L'on croit voir                Unos vapores vagos ascienden… Da la sensación

Lentement déborder une coupe trop pleine.                de que desbordan lentamente una copa demasiado llena.

Sombre encore et déjà blanchissante, la plaine           Aún sombría pero blanqueándose ya, la llanura

Se gonfle en écumant comme l'eau d'un lavoir.           se hincha espumeando como el agua de un lavadero.


Au bord du ciel soudain brille la lune pâle,                  De pronto, al borde del cielo brilla la luna pálida,

Dont le rayon, neigeant sur ce brouillard d'opale,      cuyos rayos de luz, nevando sobre la niebla opalina,

Semble évoquer le givre éclatant des hivers;               parecen evocar la escarcha brillante del invierno;


Et toujours les vapeurs montent, nappe irisée.          y ascienden continuamente los vapores, irisada pátina.

Et tout le vaste espace entre les coteaux verts            Y todo el vasto espacio entre las verdes colinas

N'est déjà plus qu'un lac immense de rosée.               ya no es más que un inmenso lago de rocío.

viernes, 19 de agosto de 2016

Albert Mérat - Métamorphoses



MÉTAMORPHOSES                                                               METAMORFOSIS

Del libro “Les chimères”



O salubre et fécond engrais des trépassés!                         ¡Oh, salubre y fecundo abono de los fallecidos!

Ferment mystérieux des sèves éternelles,                           Misterioso fermento de las savias eternas,

Nous te composerons, pourritures charnelles,                  nosotros, podredumbres carnales, somos tu ingrediente,

Sous les gazons plus verts pêle-mêle entassés.                  amontonados sin orden ni concierto bajo la más verde hierba.



Quand nous aurons dormi, rigides et glacés,                     Cuando nos hayamos dormido, helados y rígidos,

Dans la terre, plus près des ardentes mamelIes,               en la tierra, más cerca de las ubres ardientes,

Nous nous réveillerons oiseaux avec des ailes,                  nos despertaremos como aves con alas,

Ou chênes forts, du sein de la fange élancés.                     o como recios robles, elevándonos de las entrañas del fango.



Ce sont les morts qui font la nature superbe!                    ¡Son los muertos los que hacen a la naturaleza soberbia!

Salut, moisson! salut, forets! salut, brins d’herbe,            ¡Salud, cosecha! ¡Salud, bosques! ¡Salud, briznas de hierba,

Eaux vives, floraisons roses, beauté des morts!...             corrientes raudas, rosadas floraciones, belleza proveniente de los muertos!



--Matière par des lois fatales poursuivie,                            --Materia perseguida por las leyes fatales,

Nous foudra-t-il, jaloux du sommeil sans remords,         celosa del sueño sin remordimientos, ¿nos vas a hacer

Recommencer sans fin le rêve de la vie?                             reiniciar sin fin la ensoñación de la vida?



Y hoy, por fin, le ha llegado el turno al "florero" de nuestro retrato colectivo: Albert Mérat, el amigo de Verlaine que, inicialmente, recibió con buena disposición los elogios irreflexivos de su protegido Rimbaud; y que, finalmente, se negó con rotundidad a cualquier clase de aparición en común, fuera literaria o pictórica. No en vano, no cabría concebir, en el seno del movimiento parnasiano, dos personalidades más incompatibles que la del indignado burócrata y la del irrespetuoso principiante. 

Ambos acabaron detestando recíprocamente la obra del otro, si bien el que escribe estas líneas coincide plenamente con ambas posturas: no le tengo ningún aprecio a ninguna de las dos, salvo por un puñado de rimas escogidas y primerizas. Las de Mérat que he incluido en esta entrada fueron dedicadas al huraño Camille Pelletan -el último en la fila sedente del "rincón de la mesa" de Fantin-Latour, del que no voy a postear en el blog ninguna obra, por la razón de ser el único que sólo escribió en prosa. En cuanto a los tres del fondo, no lo haré porque ni sus rimas poseen méritos reseñables ni sus temas revelan originalidad alguna. ¡Apolo no les llegó a hospedar nunca en el Parnaso!
 

jueves, 18 de agosto de 2016

Arthur Rimbaud - Le buffet

LE BUFFET                                                                                          EL APARADOR
Del conjunto llamado "Cahier de Douai"

C’est un large buffet sculpté; le chêne sombre,                             Es un enorme aparador tallado; el oscuro roble,
Très vieux, a pris cet air si bon des vieilles gens;                          viejísimo, ha adoptado ese aire bonachón de la gente mayor;
Le buffet est ouvert, et verse dans son ombre                               el aparador está abierto, y entre sus
sombras arroja una especie
Comme un flot de vin vieux, des parfums engageants;               de tufo a vino añejo, de perfumes comprometedores;


Tout plein, c’est un fouillis de vieilles vieilleries,                         está hasta los topes, un barullo de rancias antigüallas,
De linges odorants et jaunes, de chiffons                                      de lencería amarillenta, de andrajos
De femmes ou d’enfants, de dentelles flétries,                             de mujeres o niños, de ajados encajes,
De fichus de grand’mère où sont peints des griffons;                 de pañuelos de abuela con garabatos bordados;


--C’est là qu’on trouverait les médaillons, les mèches                 --Dentro hay medallones, mechones
De cheveux blancs ou blonds, les portraits, les fleurs sèches     de cabellos blancos o rubios, retratos, flores secas
Dont le parfum se mêle à des parfums de fruits.                          cuyo olor se confunde con aromas frutales.
 

--O buffet du vieux temps, tu sais bien des histoires,                  --¡Oh, aparador de los viejos tiempos, tú conoces bien el pasado,
Et tu voudrais conter tes contes, et tu bruis                                   y quisieras contarlo, y chirrías
Quand s’ouvrent lentement tes grandes portes noires.               cuando se abren lentamente tus grandes puertas negras.



Estas rimas de un jovencísimo y errabundo Arthur Rimbaud, que datan del año 1870, cuando sólo tenía 16 años, revelan un espíritu sensible y capaz de vibrar ante la contemplación de los objetos más sencillos y cotidianos. Este ensimismamiento profundo y melancólico, con el paso de los años, se irá tornando en reacción iracunda y prematuramente hastiada, conforme la precocidad de su talento se vaya volcando poco a poco en el descubrimiento de la sordidez nauseabunda del mundo de la bohemia que frecuentó. Sin embargo, no cabría hacer reproche alguno a dicha reacción, sobre todo teniendo en cuenta que Rimbaud había experimentado los más profundos abismos de la existencia, antes incluso de haber cumplido la mayoría de edad.

Rimbaud fue un excelente rimador, aunque sólo durante poco más de un año, entre 1870 y 1871; pero no es un parnasiano, como queda atestiguado en la temática de sus obras -siendo la más elocuente su "Venus Anadiomena", el equivalente lírico de los cuadros prostibularios de Toulouse-Lautrec. También cabe suponer que el dios Apolo, arrepentido de su elección en 1872, no tuvo nada que ver ni con "Illuminations" ni con "Une saison en enfer". Con ambas obras, en las que la crítica ha querido ver la fundación de una nueva corriente estética, el propio Rimbaud juzgó lúcidamente que había concluido para siempre su propia carrera literaria; con lo que desde 1874 no volvió a perder el tiempo en escribir una sola coma, y se dedicó a viajar por el mundo, que había sido siempre su verdadera pasión. 

Cosas de la vida... y caprichos de los dioses. 



PD: quizá la totalidad de los poemas de Rimbaud traducidos al castellano sean accesibles en este magnífico blog, por esa razón creo que huelga incluir más en el mío.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Léon Valade - Rêve d'été




RÊVE D’ÉTÉ                                                                               SUEÑO DE VERANO 
Del libro "À mi-côte" 

Je voudrais me plonger dans la source féconde                  Quisiera sumergirme en el fecundo manantial 
Où l’herbe au sable fin mêle ses verts réseaux,                   donde la verde retícula de hierba se mezcla con la fina arena, 
Et reposer auprès de la Naïade blonde                                 y descansar junto a la rubia náyade 
Qui s’épanouit là comme une fleur des eaux.                      que allí se estira como un nenúfar.   

Moi-même j’épandrais de son urne profonde                     Yo mismo extendería, sacándolo de su urna profunda, 
La nappe bleue et claire où tremblent les roseaux;            el mantel azul y transparente sobre el que tiemblan las cañas;   
Et parfois je ferais envoler des oiseaux,                                y, en ocasiones, espantaría a los pájaros 
Pour voir le reflet noir de leurs ailes sur l’onde.                 para contemplar el oscuro reflejo de sus alas sobre las ondas. 

Ou, tandis que l’eau vive, égarée au travers                         O, mientras el agua brava, extraviándose entre 
Des grands arbres, ferait flotter les graines mûres,           los grandes árboles, arrastraba las semillas maduras, 
Je dirais, amoureux de leurs sentiers couverts,                  cantaría, enamorado de sus caminos cubiertos, 

La fraîcheur de l’Été sous les sombres ramures:                a la frescura del verano bajo los sombríos ramajes. 
Et la source ferait, de ses plus doux murmures,                 Y el manantial compondría con sus más dulces murmullos 
Un accompagnement mélodique à mes vers.                      un acompañamiento melódico para mis versos.
 

Otro de los rimadores a considerar del "pico de la mesa" es Léon Valade. En este soneto de fluida y agradable musicalidad se vislumbra un espíritu sensible y jovial; no en vano, la mayoría de las obras que integran el recueil "À mi-côte" están -nunca mejor dicho- "a mitad de camino" entre la perfección y la sencillez. ¿Fue Valade un modesto trovador de la idílica campiña y la floresta primaveral, un ser atávico y galante al que el parnasianismo sólo rozó de pasada? Es una pregunta para la que aún carezco de respuesta, pero lo cierto es que las rimas de esta entrada encabezaron su aportación al primer volumen de "Le Parnasse contemporain" de 1866.